Educación a distancia en ciencias de la salud

Desarrollada por DeLeC Científica S.A.

Durante la segunda quincena de mayo desde DeLeC Científica llevamos adelante una consulta abierta a la comunidad educativa en el sector salud. El objetivo fue relevar la experiencia de educadores y educandos que, condicionados por las medidas de aislamiento social, tuvimos que continuar con nuestros procesos educativos exclusivamente a través de portales, según las indicaciones de cada institución.

A continuación, compartimos las respuestas y un breve análisis de los resultados obtenidos.

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El formulario, con 22 ítems, estuvo organizado en cinco temas: 1) Generales, 2) Configuración y operación, 3) Contenidos y clases, 4) Bibliografía y datos, 5) Compatibilidad y robustez del software. Obtuvimos un total de 65 respuestas.

Figura. 1

Casi la totalidad de los aportes fueron del sector salud. En los procesos formativos vinculados a las ciencias médicas, el cuerpo humano y las prácticas que prevén su conocimiento tienen lugar central. El aislamiento y la educación a distancia plantean una complejidad en este rubro. Lo nuevo para las instituciones no es contar con herramientas de educación a distancia, sino tener que recurrir exclusivamente a ellas. Ya no sólo en algunos momentos o para determinadas funciones. Muchas tareas de un curso “normal” se presentaron en la experiencia con las plataformas. De acuerdo a las respuestas, las complicaciones se presentaron mayoritariamente en tres aspectos:

  • Lograr los resultados de la modalidad presencial, pero a través de plataformas (29,7%).
  • Intercambio con alumnos/docentes (18,8%).
  • La creación de las clases y actividades que componen el curso (15,6%).

Figura. 2

Los sistemas más utilizados, según nuestra consulta, son el software libre Moodle, sistemas desarrollados por la institución y ClassRoom (Google).

Figura. 3

2. Configuración y operación

La medida de aislamiento social llegó de forma imprevista. Por lo tanto, la migración a las plataformas de educación a distancia se tuvo que llevar a cabo en poco tiempo. Este proceso tiene diferentes implicaciones. De acuerdo a nuestro relevamiento, la gran mayoría tuvo una respuesta entre regular y muy satisfactoria en la configuración de la cuenta. Sin embargo, para las consultas que se desplazaron sobre diferentes aspectos de la operación, creció el número de respuestas negativas. Esto se marcó en los procesos de matriculación, que implican la gestión de los usuarios, y en el feedback entre la comunidad de usuarios.

i) los valores positivos en relación a la configuración se explican porque en su mayoría, profesores como alumnos, ya eran usuarios de plataformas antes de la cuarentena.

Podemos adelantar que i) los valores positivos en relación a la configuración se explican porque en su mayoría, profesores como alumnos, ya eran usuarios de plataformas antes de la cuarentena, y ii) que cuando se trata de acciones pormenorizadas, que requieren una información por cada usuario, o bien se espera un feedback con determinado usuario, las plataformas exigen mayor destreza en la operación. Por ejemplo, si un profesor quiere hacer una evaluación de la participación de un estudiante a lo largo del curso, considerando la presentación de trabajos prácticos, la participación en los foros y otras actividades.

ii) que cuando se trata de acciones pormenorizadas, que requieren una información por cada usuario, o bien se espera un feedback con determinado usuario, las plataformas exigen mayor destreza en la operación.

3. Contenidos y clases

Cuando pusimos el foco en la generación de contenidos, la distribución crece por los dos extremos. Hay menos conceso. Si bien las habilidades para la operación básica de una plataforma son similares para todos, las diferencias se acentúan cuando se trata de estrategias pedagógicas, estilos de clase, tipos de contenidos, etcétera. Por lo tanto, en esta pregunta se pone de manifiesto con mayor claridad las diferentes competencias y capacidades para resolver los aspectos pedagógicos y cognitivos en las plataformas.

Como sabemos, aprender a configurar una cuenta, aun cuando pueda presentar dificultades, no es una tarea compleja. En cambio, desarrollar un contenido de clase es un proceso complejo que además implica tiempo. Este es el tiempo que faltó cuando se tuvo que mudar todo el curso a una plataforma y se tuvieron las mismas expectativas que la situación de clase presencial (Figura. 2).

Lo podemos ver en la Figura 12, en el que los valores Muy satisfactorios caen y crece su opuesto. Las plataformas más elegidas (Figura. 3) son sistemas genéricos que se caracterizan por su versatilidad, pero no ofrecen recursos específicos del sector. Otra figura que expone las falencias de este tipo de plataforma es frente a los trabajos grupales y colaborativos (Figura 15). Las plataformas genéricas como Moodle o ClassRoom no están diseñadas para desarrollar actividades grupales porque el tipo de interacción en cada curso depende de la materia. En abstracto, todo es información; pero la generación, la circulación, el procesamiento y transformación de esa información son características de cada tipo de saber.

Las plataformas genéricas como Moodle o ClassRoom no están diseñadas para desarrollar actividades grupales porque el tipo de interacción en cada curso depende de la materia.

La Figura 13 hace referencia a que los procesos de evaluación, caracterizados estos también por su especificidad, presentan inconvenientes en el ámbito de las plataformas virtuales.

4. Bibliografía y datos

La Figura 16 confirma uno de los beneficios del mundo digital, la posibilidad de almacenar grandes cantidades de información en un servidor. Sin embargo, el nivel de respuestas insatisfactorias es alto. Relacionado con las Figura 8, sobre la posibilidad de desarrollar todo el curso en un mismo ambiente, podemos leerlo como la necesidad de unificar bibliografía, no tener que salir del campus para buscar contenidos, y la disconformidad con la duplicidad de archivos que a veces provoca el uso de muchas herramientas digitales para desarrollar un curso.

En el caso de la Figura 17 se ve una mayor disconformidad con la conexión entre la información dentro de la plataforma y bases de datos externas que pueden ayudar a validar información de forma más o menos automática. En este punto vuelve a surgir la especificidad como una necesidad que forma parte de la experiencia educativa. ¿Qué tipo de bases de datos habría que vincular?

5. Compatibilidad y robustez del software

Cuando preguntamos por características del software las respuestas vuelven a concentrarse en los valores medios. Moodle, ClassRoom y los desarrollos institucionales (que probablemente se trate de versiones customizadas de Moodle) presentan una performance entre “regular” y “satisfactoria” para conectar con otros softwares y de compatibilidad con dispositivos. No obstante, se destaca la gran cantidad de opiniones que valoran como regular la seguridad informática que ofrecen las plataformas más populares.

(…) la mayor insatisfacción de los encuestados estuvo en las preguntas más específicas de cada materia: cuando preguntamos por la generación de contenidos, la disposición de recursos pedagógicos pre-diseñados, alternativas para trabajos colaborativos y de evaluación.

Valoración general

En el siguiente cuadro hacemos una comparativa en términos absolutos tomando el total de valores disponibles, sobre la cantidad de respuestas según cada plataforma.

Este leerse de la siguiente manera. El formulario de nuestra encuesta usó la categoría “Desarrollo institucional” cuando preguntamos por el tipo de tecnología porque muchos usuarios no identifican el software de base de su portal educativo. Por el reconocimiento global y una comunidad de usuarios que colaboran en la resolución de problemas, Moodle es quizás el software más utilizado, y posiblemente el software de base de muchos “Desarrollos institucionales”. Lo que explicaría la cercanía de los valores 67,7 y 67,5.

ClassRoom es la plataforma educativa de Google. Se caracteriza por ser de fácil acceso, las cuentas de Google están muy difundidas, permite casi todas las funciones básicas que requiere un curso genérico de formación. Sin embargo, no contempla funciones específicas como la interacción con los usuarios por separado, la generación de informes sobre participación en los diferentes recursos del curso.

Por su parte, Microsoft desarrolló diferentes softwares y aplicaciones para dar un soporte que conecta con las exigencias específicas de un curso o un programa formativo. Es la tecnología mejor valorada. A diferencia de Google y Moodle, Microsoft es una herramienta de pago.

Esta conclusión no es nueva en cuanto a las experiencias de los usuarios en Internet. La customización, la especificación y el acceso a determinadas funciones son algunos de los criterios que permiten monetizar y mejorar los softwares. Contar con estas funciones ahorra tiempo, simplifica tareas, mejora la experiencia y los resultados en un determinado proceso.

Observaciones finales

La pandemia afectó en todo el mundo sin dejar ningún sector por trastocar. En el ámbito educativo, académico y de la investigación, las plataformas de educación virtual que se venían usando como complemento a las clases presenciales, o para proyectos específicos de educación a distancia, pasaron a ser el plan A.

El primer paso no presentó grandes dificultades. En su mayoría las cuentas estaban configuradas, la migración se llevó a cabo sobre una base mínima y general de competencia. Cuando aumentó la exigencia en la operabilidad (la diferencia de número entre docente/alumnos, gestión de usuarios, alternativas de interacción), se presentaron los problemas. En nuestra consulta, aquí verificamos un pequeño aumento de valoraciones negativas que expusieron las diferentes habilidades o recursos (en muchas instituciones funcionan mesas de soporte para acompañar los cursos) en la operación.

Sin embargo, la mayor insatisfacción de los encuestados estuvo en las preguntas más específicas de cada materia: cuando preguntamos por la generación de contenidos, la disposición de recursos pedagógicos pre-diseñados, alternativas para trabajos colaborativos y de evaluación. Entendemos que en estos casos se expone la necesidad de contar con sistemas y tecnologías específicas, que en su diseño contemplen los posibles usos y las expectativas pedagógicas y cognitivas en los cursos de medicina, biología y otras ciencias de la salud.

Una última observación es de índole general. La Figura 2 registra que la mayoría de los 65 encuestados ha obtenido resultados insatisfactorios comparados con su experiencia en clase. Este valor es una convocatoria a pensar nuestra relación con las tecnologías educativas, pero también con nuestras competencias pedagógicas. Es un error tomar por un lado las experiencias pedagógicas y por otro las tecnologías, como si un lápiz de grafito no fuera un invento.

Trabajo realizado por el equipo de Comunicaciones y la División de Sistemas Médicos de DeLeC Científica S.A., entre el 15/05 y el 09/06.

Categoria: Prensa